¿Está documentada su ventaja competitiva o solo la conocen algunos empleados clave?
En varias organizaciones, una parte importante del saber estratégico permanece en la cabeza de unos pocos individuos experimentados.
Procedimientos, relaciones con los clientes, conocimientos técnicos, buenas prácticas, experiencia del oficio y saber hacer acumulado representan a menudo activos considerables.
Pero ¿qué pasaría si estas personas dejaran la organización?
Una empresa verdaderamente resiliente transforma sus conocimientos críticos en activos organizacionales en lugar de dependencias individuales.
