¿Podría un ciberataque poner en peligro la supervivencia de nuestra empresa?
En algunos casos, los impactos de un ciberataque superan ampliamente las pérdidas informáticas. Interrupción de las operaciones, pérdida de confianza, demandas judiciales, penalizaciones contractuales, salida de clientes y costos de restablecimiento pueden poner en peligro la viabilidad misma de la organización.
Sin embargo, varios directivos dudan en invertir en ciberseguridad porque nunca han vivido personalmente un incidente mayor. Esta reacción es perfectamente normal. A nadie le gusta incurrir en gastos por un problema que parece teórico o lejano. La realidad, no obstante, es que la ciberseguridad no es una inversión tecnológica. Constituye ante todo una inversión en continuidad del negocio, en resiliencia operativa y en protección de los ingresos.
Cuando una empresa invierte en un seguro contra incendios, en la seguridad física de sus instalaciones o en medidas de salud y seguridad en el trabajo, no lo hace porque desee sufrir un siniestro. Lo hace porque las consecuencias potenciales de un evento mayor superan ampliamente el costo de la prevención. La misma lógica se aplica a los riesgos digitales.
La verdadera pregunta no es, por lo tanto, “¿Cuánto cuesta la ciberseguridad?”, sino más bien:
“¿Cuánto le costaría a nuestra organización una interrupción de varios días, varias semanas o varios meses?”
En varios sectores, unos pocos días de parada bastan para generar pérdidas financieras muy superiores a varios años de inversiones en prevención, en resiliencia y en gobernanza de riesgos. Las organizaciones más resilientes por lo general no consideran la ciberseguridad como un gasto informático. La consideran como un mecanismo de protección de sus operaciones, de sus empleados, de sus clientes, de su reputación y de su capacidad de generar ingresos.
Hágase acompañar por los expertos de Quantum Beyond para darse las mejores probabilidades posibles de proteger sus activos, los empleos y el futuro de su organización.
